
ENTRE HUELLAS Y CIENCIA: UNA CLÍNICA QUE MARCA LA DIFERENCIA
Karla M. Mojica Ramos
Departamento de Comunicación Tele-Radial
Area de énfasis: Comunicación Estratégica
3er año universitario
Pueblo de residencia: Dorado
Resumen
La ciencia cobra vida en la Universidad de Puerto Rico en Arecibo a través de experiencias que transforman la educación. En este espacio, los estudiantes descubren que las ideas tienen el poder de generar conocimiento que transforma realidades. Cada experiencia fortalece el compromiso con el bienestar animal y la búsqueda de soluciones que aportan a la comunidad. Más que un lugar de estudio, es un escenario donde las nuevas generaciones descubren el valor de investigar, colaborar y dejar una huella positiva. Esta clínica demuestra cómo la universidad inspira a sus estudiantes a convertirse en protagonistas del descubrimiento y el cambio.
En el corazón de la Universidad de Puerto Rico en Arecibo existe un espacio que muchos pasan por alto, pero que resguarda historias profundas. Aunque no tiene grandes letreros, allí se construyen experiencias que dejan huella en las personas, en los estudiantes y en cada animal que llega en busca de ayuda. Se trata de la Clínica Veterinaria Comunitaria de la UPRA.
Todo comenzó con una intención clara: servir. A través de estas clínicas, se han ofrecido servicios médicos a mascotas de estudiantes, empleados y familias del área norte de Puerto Rico. Desde Arecibo y pueblos cercanos, las personas llegan con preocupación en sus manos y esperanza en sus ojos. Y es precisamente en medio de ese servicio donde también nace la ciencia.
La Dra. Rebeka Sanabria León, directora del Programa de Tecnología Veterinaria del Departamento de Biología, junto a su equipo, decidió mirar más allá de la atención inmediata. Mientras vacunaban, esterilizaban y brindaban cuidado a los animales, comenzaron a recopilar datos médicos con un propósito mayor.
“Al nosotros proveer estas clínicas veterinarias comunitarias, además de ofrecer vacunaciones y esterilizaciones, también recopilamos datos médicos de los animales. Evaluamos la prevalencia de enfermedades transmitidas por vectores, como ehrlichia, anaplasma, Lyme y gusanos del corazón en perros, así como enfermedades virales en gatos, como la leucemia felina y el sida felino”, explicó la doctora Sanabria León.
De este esfuerzo surge el estudio sobre la prevalencia de enfermedades transmitidas por vectores, una investigación que responde a una necesidad real. Durante años, muchos de los datos utilizados para entender estas condiciones provienen de Estados Unidos, sin reflejar completamente la realidad de Puerto Rico. Este proyecto busca cerrar esa brecha con información propia, más precisa y cercana.
Sin embargo, el valor de esta historia no reside únicamente en la investigación, sino en las personas que la hacen posible. Los estudiantes del programa de Tecnología Veterinaria de la UPRA no han sido espectadores: han sido protagonistas. Desde 2023, asumieron un rol activo en estas clínicas, trabajando mano a mano con profesores y egresados. Son ellos quienes reciben a cada persona, atienden a cada animal y entregan lo mejor de sí en cada caso.
En el proceso, aprenden lecciones que trascienden el salón de clases. Aprenden a mirar más allá de un diagnóstico. A comprender que detrás de cada mascota hay una familia. Que cada paciente importa. Que su vocación tiene un propósito real.
Este proyecto también ha logrado algo significativo: unir generaciones. Profesores, estudiantes y egresados colaboran, comparten conocimiento y se apoyan, fortaleciendo así una comunidad académica comprometida con el servicio.
Entre huellas que marcan caminos y ciencia que busca respuestas, esta clínica quizás discreta a simple vista, se convierte en un reflejo de lo que realmente significa la universidad. No es solo un espacio para aprender, sino un lugar donde se sirve, se siente y se transforma.
Cuando la educación se conecta con la comunidad, el impacto trasciende el aula. Llega a los hogares, a las familias y a cada vida que, de alguna manera, encuentra allí cuidado y esperanza.
