
DE UPRA AL DOCTORADO: UNA HISTORIA DE DISCIPLINA, FE Y PERSEVERANCIA
Juan J. Perez Cruz
Departamento de Comunicación Tele-Radial
Area de énfasis: Comunicación Estratégica
2do año universitario
Pueblo de residencia: Arecibo
Resumen
Un joven estudiante brillante, deseoso de servir, descubre su pasión por la ciencias gracias a sus profesores, que comparten la misma vocación por la ciencias que él. Jan Fernández, un lareño ejemplar que grita a toda voz que su historia de éxito será contada. Inspirar es su deseo y ayudar es su propósito. De UPRA al doctorado y de Lares al laboratorio, el egresado que con su fuerza y maña ganó la beca Teodoro Moscoso. La pasión brota de sus poros, el dejará una huella en la medicina.
Hay historias que no comienzan en un aula universitaria, sino en la curiosidad de un niño que aún no sabe todo lo que puede llegar a ser. Jan Carlos Fernández Román es una de esas historias.
Desde pequeño, su imaginación lo llevaba a mundos digitales donde los videojuegos eran su universo ideal. Soñaba con crear, diseñar y construir experiencias, inspirado por personajes como Sonic y Mario. En ese momento, la ciencia aún no formaba parte de su horizonte. Pero la vida, como la educación, también enseña a descubrir caminos inesperados.
Durante su escuela superior, su primer acercamiento formal a la tecnología le abrió nuevas posibilidades. A través de cursos de programación y diseño digital, exploró un mundo que le resultaba fascinante, aunque aún no encontraba allí su verdadera vocación.
El punto de inflexión llegó en el grado 11, en una clase de química. Allí ocurrió algo distinto: las preguntas comenzaron a pesar más que las respuestas. Entender cómo funciona el mundo dejó de ser curiosidad pasajera para convertirse en propósito. Ese momento cambió su dirección para siempre.
Jan Carlos llegó a la Universidad de Puerto Rico en Arecibo (UPRA) con una decisión clara: construir un futuro en las ciencias. En el camino, encontró mucho más que un programa académico. Encontró retos, comunidad y una formación que lo empujó a superarse constantemente.
La universidad también lo enfrentó a uno de los momentos más difíciles de su vida: la pérdida de su abuelo al inicio de su etapa universitaria. Sin embargo, en medio del dolor, encontró fuerza en su fe, en su familia y en su determinación por seguir adelante.
En UPRA no solo se destacó: trascendió. Culminó su bachillerato en Tecnología en Procesos Químicos Industriales con un promedio perfecto de 4.00, participando además en asociaciones estudiantiles, proyectos de investigación y experiencias de servicio que marcaron su desarrollo integral.
Pero más allá de los logros académicos, algo más profundo estaba ocurriendo: estaba creciendo como profesional y como persona. Ese crecimiento lo llevó a dar el próximo gran paso: su admisión a la Escuela de Farmacia del Medical Sciences Campus de la Universidad de Puerto Rico, donde actualmente cursa estudios doctorales.
Como parte de su trayectoria de excelencia, recientemente fue galardonado con la Beca Teodoro Moscoso 2025, un reconocimiento que impulsa y valida su compromiso con la formación académica de alto nivel en el campo de las ciencias de la salud.
Hoy, su historia no es solo un recorrido académico. Es el reflejo de lo que ocurre cuando el talento encuentra oportunidad. Cuando la disciplina se une con la fe. Y cuando una institución como la UPRA se convierte en punto de partida para transformar vidas.
Porque en la Universidad de Puerto Rico, cada paso abre el camino al siguiente logro.
Jan Fernández
habla sobre su trayectoria
